domingo, febrero 05, 2006

Jóvenes en América Latina: En la crisis de la inmediatez

Algunos dicen que a los jóvenes no nos importa nada, que somos una generación entre apática y anárquica que poco o nada se vincula a los procesos de su sociedad; y que no sólo eso sino que se la pasan criticando todo. Entonces la pregunta que surge es...¿estaremos careciendo de líderes en los próximos años? ¿Será la crisis política de los países andinos un reflejo de esa carencia de líderes?
Mi respuesta es NO. El problema no es que falten líderes o que los jóvenes no se vinculen a los procesos. El verdadero problema es que queremos arreglar de forma inmediata problemas coyunturales que necesitan tiempo y procesos continuos. Queremos tener la fórmula mágica para acabar con la pobreza, la corrupción, el subdesarrollo y demás agravantes que tanto flagelan a nuestras comunidades andinas. En medio de nuestra rebeldía, obstinación y sueños, creemos que somos portadores de una solución, de aquella única verdad que nadie conoce y que arreglará todo. Pocos nos percatamos que tan sólo somos parte de un proceso, un proceso que iniciaron unos cuantos jóvenes criollos que un día quisieron rebelarse a los españoles y formar país cuando no tenían ni idea de lo se les venía encima. Somos muy inmediatistas, tomamos deciciones y posiciones a la ligera sin a veces detenernos y pensar un poco más allá.
En la actualidad queremos hacer en par años lo que a Europa le ha costado siglos enteros de guerras, muertes y luchas políticas. No estoy diciendo que nos esperan años de cruzadas y luchas entre nosotros, es cierto que de la praxis hemos ido aprendiendo, pero ser país y en el futuro integrarnos totalmente, implica un grado de madurez, un proceso interno como país que aún no hemos completado. Pero ahí no acaba el problema, los jóvenes criticamos a los actuales políticos, los tildamos de corruptos, de ladrones y demás, siendo que nosotros a veces no estamos tan lejos de eso, en elementos tan claros como hacer fraude en una prueba. La distancia entre nuestros fraudes en el colegio o universidad y luego crecer y robarse millones, a decir verdad no es tanta, me atrevería a decir que la distancia serían solo par años. Somos a veces tan corruptos e insensatos como aquellos que tanto criticamos en el gobierno, sería bueno aprovechar este tipo de espacio y momentos para reflexionar alrededor de puntos como los que he querido esbozar en este escrito.
El problema no es soñar, es problema es quedarnos ahí o llegando al otro extremo, querer llegar a la solución sin pasar por el proceso debido. En América Latina parece que se nos olvidó que existe el MEDIANO Y LARGO PLAZO. Que no todo en la vida se puede tomar con una actitud del carpe diem y luego que los otros vean como hacen. Ese ha sido el error en estos casi 200 años de vida que pronto cumplirán nuestras naciones andinas. La revolución en América LAtina salió de jóvenes como usted y yo, en reuniones secretas donde todos pensaron en un futuro, en un mediano plazo y aunque no sabían a ciencia cierta lo que harían tras sacar a los españoles, nos dejaron la enorme y honorífica tarea de seguir con la labor. Pero seguir implica garantizar una continuidad un proceso, la vía rápida tan sólo a traído desgracias, para ellos cito el caso de mi país COlombia y el boom de la narco-economía.
Lo que nos espera es arduo trabajo y varias generaciones que dejando de pensar en sí mismas, quieran apostarle a una visión de estadista que permita que nos quepa América LAtina en la cabeza y en ese orden de ideas empezar a construir un proyecto muy grande, siendo consientes que quizás no vivamos para verlo en su mayor magnificiencia. Sin embargo sentando el precedente para los que vienen, sería ese entonces....nuestro mayor legado.